Iosi, el espía arrepentido / Iosi, The Regretful Spy

Una serie que defrauda / A disappointing series

por Daniel Burman

Iosi, el espía arrepentido es una serie que defrauda, ya que cumple con bastante menos de lo que promete (en todo sentido), nos describe el histórico y conocido antisemitismo de las fuerzas de seguridad argentinas, abre varios paraguas y cae en cierta falta de personalidad inherente a esas producciones preocupadas por mantener un perfil “for export”. Sostiene el interés del espectador (tal ver más por el tema y sus buenos cliffhangers que por su desarrollo dramático), cuenta con un protagónico a mi entender problemático de un por momentos anodino Gustavo Bassani, e interesantes actuaciones de Alejandro Awada como un turbio banquero, de Carla Quevedo y de Natalia Oreiro como una despiadada supervisora de los servicios de inteligencia en plan femme fatale.

Ya en los primeros 5 minutos del capítulo 1, el propio protagonista, José Pérez (alias Iosi Peres) se define como un “agente del servicio de inteligencia de la Policía Federal, infiltrado en la comunidad judía desde comienzos de la democracia y durante 20 años” y  que cuenta con información sobre la “mayor conspiración criminal de la historia argentina, toda al servicio del tráfico ilegal de armas, donde están involucrados gobiernos, servicios de inteligencia locales y del exterior, organizaciones terroristas, banqueros, ex militares…”. Esa conspiración criminal tiene que ver (en principio) con el atentado a la Embajada de Israel en Buenos Aires de 1992, que los separadores temporales de la serie toman permanentemente como referencia.

Por otro lado, esta miniserie coescrita por Sebastián Borensztein y Daniel Burman (junto a Natacha Caravia, Sergio Dubcovsky y Andrés Gelós) y codirigida por los dos primeros abre el paraguas al comienzo de cada capítulo con el cartel “Mientras que esta historia está inspirada en ciertos eventos reales, es una obra de ficción. Los personajes y eventos retratados son ficticios, y cualquier parecido o identificación con el nombre, personaje o historia de cualquier persona real, viva o muerta, o cualquier compañía, es completamente incidental y no intencional.”

Uno de los mitos antisemitas que atravesó a todas las fuerzas de seguridad de Argentina (y al nacionalismo fascista argentino en general) fue la de un supuesto Plan Andinia, consistente en establecer un estado judío independiente en la Patagonia argentina. Y es bajo esta hipótesis que el agente de inteligencia de la Policía Federal (aunque luego un cartel habla de la “Policía de Buenos Aires”) José Pérez (Gustavo Bassani), se infiltra como Iosi Peres en la comunidad judía porteña en los tempranos años 80s, ya bajo el gobierno democrático radical de Raúl Alfonsín, supervisado por la agente Claudia (Natalia Oreiro). Para ello, y un poco casualmente, Iosi se vincula con el banquero Saúl Menajem (Alejandro Awada) y sus negocios turbios y exprofeso con un grupo de militancia de izquierda de la comunidad judía.

La historia que se desarrolla a lo largo de los 80s se alterna con otra línea temporal que sucede en 2007 y 2008, con un Iosi ya “arrepentido” y enfrentado con los servicios de los que formaba parte.

¿Cuáles son las revelaciones que aportará este thriller de espionaje basado en un libro de los periodistas Horacio Lutzky y Miriam Lewin? ¿En qué consistió el arrepentimiento de Pérez y a qué causas se debió? ¿Puede redimirse un personaje de estas características?

Lamentablemente, el relato no cubre totalmente las expectativas en cuanto a revelaciones y a los estamentos involucrados en el atentado.  Esto tiene que ver, obviamente, con lo que Pérez reveló a sus entrevistadores (al menos en el recorte que hace la serie; ver semispoiler abajo) y con el hecho de que la autoría de ambos atentados permanece sin resolver. Por otro lado, los aspectos de la vida personal del protagonista, que incorpora elementos ficcionales a otros basados en la realidad, no resultan demasiado novedosos o interesantes y algunos se revelan como francamente trillados. Además, ciertos aspectos de la trama resultarían inverosímiles sin ese (supuesto) sustento en la realidad.

El relato sí es útil para reflejar el visceral e histórico antisemitismo de las fuerzas de seguridad federales y sus “servicios”, a tal punto que su hipótesis de conflicto (el Plan Andinia) obnubilaba el análisis de la información relevante que su espía iba recabando, revelando una ineptitud tragicómica. También resulta clara la autonomía criminal que con se manejaban estos servicios provenientes de la dictadura bajo gobiernos democráticos.

Confieso que tuve problemas con la interpretación que hace Gustavo Bassani (un actor proveniente del teatro) de su Iosi. Apela a un registro imperturbable, casi impenetrable, cercano a lo anodino, probablemente marcado por la dirección, con una dicción que recuerda a un cine de otra época; su registro contrasta con el del resto del elenco. Sí son destacables las actuaciones de Alejandro Awada (su personaje, el más rico, y el de Bassani entablan una relación por momentos interesante), Carla Quevedo como Eli, pareja de un dirigente judío de izquierda y Natalia Oreiro, con su fría y despiadada Paula, una convencida antisemita en plan femme fatale.

Como thriller, por momentos adolece de cierta falta de tensión y alguna morosidad y, como suele suceder con muchas miniseries, podría haber insumido menos capítulos. Las escenas de acción y violencia están bien resueltas, si bien la serie (rodada en Montevideo) está más enfocada en la intriga y los vínculos y se nota la preocupación por filmar un producto for export, entendida como una cierta falta de personalidad apta para el mainstream mundial.

Iosi, The Regretful Spy is a series that disappoints, since it delivers much less than what it promises (in every sense), it describes the historical and well-known anti-Semitism of the Argentine security forces, it opens several umbrellas and falls into a certain lack of personality inherent to these productions concerned with maintaining a “for export” profile. It sustains the interest of the viewer (perhaps seeing more because of the theme and its good cliffhangers than because of its dramatic development), it has a leading role, which I think is problematic, by a nondescript Gustavo Bassani at times, and interesting performances by Alejandro Awada as a shady banker, of Carla Quevedo and Natalia Oreiro as a ruthless supervisor of the intelligence services as a femme fatale.

Already in the first 5 minutes of chapter 1, the protagonist himself, José Pérez (alias Iosi Peres) defines himself as an «agent of the intelligence service of the Federal Police, infiltrated in the Jewish community since the beginning of democracy and for 20 years. ” and that has information on the “greatest criminal conspiracy in Argentine history, all at the service of illegal arms trafficking, where governments, local and foreign intelligence services, terrorist organizations, bankers, former soldiers are involved…”. This criminal conspiracy has to do (in principle) with the attack on the Embassy of Israel in Buenos Aires in 1992, which the temporary separators of the series take permanently as a reference.

On the other hand, this miniseries co-written by Sebastián Borensztein and Daniel Burman (along with Natacha Caravia, Sergio Dubcovsky and Andrés Gelós) and co-directed by the first two opens the umbrella at the beginning of each chapter with the sign “While this story is inspired by certain real events, is a work of fiction. The characters and events portrayed are fictitious, and any resemblance or identification with the name, character or story of any real person, living or dead, or any company, is entirely incidental and unintentional.»

One of the anti-Semitic myths that permeated all the security forces in Argentina (and Argentine fascist nationalism in general) was that of a supposed Plan Andinia, consisting of establishing an independent Jewish state in Argentine Patagonia. And it is under this hypothesis that the intelligence agent of the Federal Police (although later a poster speaks of the «Police of Buenos Aires») José Pérez (Gustavo Bassani), infiltrates like Iosi Peres in the Buenos Aires Jewish community in the early years 80s, already under the radical democratic government of Raúl Alfonsín, supervised by agent Claudia (Natalia Oreiro). To do this, and somewhat coincidentally, Iosi is linked to the banker Saúl Menajem (Alejandro Awada) and the shady and ex-professed business of him with a left-wing militant group of the Jewish community.

The story that unfolds throughout the 80s alternates with another timeline that takes place in 2007 and 2008, with an Iosi already «repentant» and confronted with the services of which he was a part.

What are the revelations that this story based on a book by journalists Horacio Lutzky and Miriam Lewin will bring? In what did Pérez’s repentance consist and to what causes was it due? Can a character with these characteristics be redeemed?

Unfortunately, the story does not fully meet expectations in terms of revelations and the parties involved in the attack. This has to do, obviously, with what Pérez revealed to his interviewers (at least in the cut that the series makes; see semi-spoiler below) and with the fact that the authorship of both attacks remains unsolved. On the other hand, the aspects of the protagonist’s personal life, which incorporates fictional elements to others based on reality, are not too new or interesting and some are revealed as downright hackneyed. In addition, certain aspects of the plot would be implausible without that (supposed) support in reality.

The story is indeed useful to reflect the visceral and historical anti-Semitism of the federal security forces and their «services», to the point that their hypothesis of conflict (the Andinia Plan) clouded the analysis of the relevant information that their spy was collecting, revealing a tragicomic ineptitude. The criminal autonomy that these services from the dictatorship under democratic governments were managed with is also clear.

I confess that I had problems with Gustavo Bassani’s (an actor from the theater) interpretation of his Iosi. It appeals to an imperturbable register, almost impenetrable, close to the anodyne, probably marked by the direction, with a diction reminiscent of a cinema from another era; his record contrasts with that of the rest of the cast. Yes, the performances of Alejandro Awada are remarkable (his character, the richest, and that of Bassani establish a relationship by interesting moments), Carla Quevedo as Eli, partner of a left-wing Jewish leader and Natalia Oreiro, with her cold and ruthless Paula, a convinced femme fatale anti-Semite.

As a thriller, at times it suffers from a certain lack of tension and some delay and, as is often the case with many miniseries, it could have taken fewer chapters. The action and violence scenes are well resolved, although the series (shot in Montevideo) is more focused on intrigue and relationships, and there is concern about filming a product for export, understood as a certain lack of personality suitable for the world mainstream.

Semispoiler:

La miniserie tiene un final abierto. Es por eso que muchos interrogantes acaso sean respondidos en otra u otras temporadas. Igualmente, hay algo de mala fe en esto.

The miniseries has an open ending. It is for that that many questions may be answered in another or other seasons. Also, there is some bad faith in this.

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